De sobra sabes que eres la primera… (‘Y sin embargo…’)

letras de Sabina y sin embargo

“Y sin embargo” puede ser una de las canciones más polémicas de Sabina. Quizá porque habla sin tapujos de la infidelidad, porque habla del amor más visceral, del tedio, del desamor, o quizá porque habla de la vida misma, una mezcla de tragos dulces y amargos que no siempre se digieren de la misma forma.

En este tema se da un extraño equilibrio entre la apacible y tranquila vida conyugal o parejil y los emocionantes caminos de la infidelidad, con una sinceridad tan brutal que, en mi opinión, muy pocos hasta el momento se han atrevido a plasmar en una canción.

Muchos aborrecen esta canción quizá porque no les gustaría nunca vivir en sus carnes situaciones como las que plantea Sabina, y sin embargo… otros creen que es maravillosa precisamente porque explica lo que nadie se atreve a decir cuando tiene una pareja a su lado.

Lo cierto es que muchas de las voces críticas contra esta canción suelen ser de corte moral que apelan al “mujeriego de Sabina que ya está haciendo de las suyas…”. Pero si analizamos bien la letra, podemos encontrar también versos de una gran belleza que ensalzan las virtudes de la amada y lo que supone estar a su lado:

Cuando duermo sin ti, contigo sueño

Porque una casa sin ti es una emboscada,

el pasillo de un tren de madrugada…

Un éxodo de oscuras golondrinas…

Y si te vas me voy por los tejados

como un gato sin dueño

Y sin embargo, también es cierto que hay otros versos difíciles de asimilar, que explican claramente la tendencia del autor a huir de la apacible vida de pareja cuando existen emociones fuertes por vivir ahí fuera:

Y sin embargo un rato cada día, ya ves, te engañaría con cualquiera, te cambiaría por cualquiera.

Quizá este sea el verso que más molesta, sobre todo a las féminas. ¿Qué es eso de que me cambiarías por cualquiera? ¿Y qué es eso de que pides la llave de un hotel, con champán francés, velitas para dos y nunca es conmigo? No me digas que de sobra sé que soy la primera porque yo solo quiero ser la ÚNICA. Pero eso Sabina jamás lo dirá, es así no le den más vueltas.

Quizá prefieran quedarse solo  con esos versos para derribar una canción que a mí me parece hermosísima, pero es cierto que no todo el mundo está preparado para escuchar ciertas cosas que pertenecen al exclusivo universo Sabina.

La esencia está en la copla

Amparado en aquella desgarradora copla de Quintero, León y Quiroga que popularizó Conchita Piquer en los años 40, Sabina reescribe la historia de una mujer atormentada por un amor que no le hace ningún bien, pero del que no puede huir porque es irresistible.

En la copla original es la mujer la que confiesa su dolor por amar a la persona equivocada (que se me paren los pulsos si te dejo de querer…), y ahora, en la canción de Sabina, es el hombre el que cuenta su versión de los hechos y como siente él ese amor, quizá de una manera diferente a ella, pero igualmente sincero e irremediable.

Para mí, es insuperable la versión en directo de “Y sin embargo” que aparece en el disco “Nos sobran los motivos”, 2000, con esa entradilla de Olga Román que interpreta a la perfección los primeros versos de la enorme copla de Quintero, León y Quiroga. Aquí está la letra completa:

Me lo dijeron mil veces

pero nunca quise poner atención

Cuando vinieron los llantos

ya estabas muy dentro de mi corazón

Te esperaba hasta muy tarde

ningún reproche te hacía

lo más que te preguntaba

era que si me querías

Y, bajo tus besos

en la madrugá

sin que tú notaras la cruz de mi angustia

solía cantar:

Te quiero más que a mis ojos,

te quiero más que a mi vida,

más que al aire que respiro

y más que a la madre mía.

Que se me paren los pulsos

si te dejo de querer,

que las campanas me doblen

si te falto alguna vez.

Eres mi vida y mi muerte,

te lo juro, compañero;

no debía de quererte,

no debía de quererte

y sin embargo te quiero.

Vives con unas y con otras

y na se te importa de mi soledad;

sabes que tienes un hijo

y ni el apellido le vienes a dar.

Llorando junto a la cuna

me dan las claras del día.

Mi niño no tiene padre

¡Qué pena de suerte mía!

Anda, rey de España,

vamos a dormir,

y, sin darme cuenta, en vez de la nana

yo le canto así:

Muchas y muchos no comulgan con esta canción, y sin embargo… tú y yo sabemos que hasta los huesos, solo calan los besos que no has dado, los labios del pecado. Cuántas veces habré silbado esta canción regresando a mi tejado cuando la ciudad duerme…

2 opiniones en “De sobra sabes que eres la primera… (‘Y sin embargo…’)”

  1. Eterna polémica de fidelidades (bajas), seguridades y propiedades…
    Me parece una gran canción de Sabina que está más cerca de la realidad que de lo que “tiene” que ser la realidad en base a nuestra educación y paradigmas sin revisar.
    Más a gusto con la vida estaremos si nos deja de preocupar que nuestra pareja se vaya alguna vez con cualquiera cuando al final regresa voluntariamente una y otra vez a nuestros brazos. Ahora que salgan los que siempre dicen “pues yo nunca permitiría que mi pareja me pusiera los cuernos” cuando todavía no se han enterado que nunca podrán llevar sombrero sin agujerito o agujerazos.
    Felicidades al autor por este blog y sus interconexiones.
    Saludos cordiales

    Rodolfo Cucinette.

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