¿El mejor disco de Sabina?

Si preguntamos por ahí cuál puede ser el mejor disco de Sabina es muy posible que no coincida casi nadie con el mismo, porque es muy difícil dejar a un lado los recuerdos y los sentimientos que acompañan a cada persona que escucha sus canciones.

Por tanto, unos tendrán especial cariño a “Hotel dulce hotel” porque vivieron un desamor en aquel momento y se identificaron plenamente con la letra de “Así estoy yo sin ti”, por ejemplo, y por añadidura, con el resto del disco.

También habrá quien descubrió a Sabina en el 92 con su “Y nos dieron las diez”, o ya bien entrados los 90 con “19 días y 500 noches”, para muchos su obra cumbre, aunque para otros es “Física y Química” o quizá “Yo, mí, me, contigo”… Opiniones tenemos para todos los gustos.

Si atendemos a las ventas el más vendido ha sido “Física y Química” con un millón de copias, seguido de “19 días y 500 noches” con 500.000 y después “Hotel, dulce hotel” y el directo de Joaquín Sabina y Viceversa con 400.000. Pero esto son solo guarismos y los sabineros lo que quieren es poner sus discos favoritos y degustarlos tranquilamente, ya sea el más vendido o el menos.

El disco que más me gusta

Si os digo la verdad, a mí el disco que más he puesto desde siempre es “Juez y parte” (1985), quizá porque fue el que me hizo descubrir a Sabina, quizá por mi etapa adolescente donde buscaba referentes, o vaya usted a saber. Recuerdo que primero lo escuchaba en el walkman (casi fundí la cinta…), después de que alguien me lo grabara de un vinilo. Años más tarde lo escuché en Cd, luego en Mp3 y lo seguiré reproduciendo hasta el final de mis días, porque siempre que lo pongo me da lo que le pido.

Esa “Princesa” que aparece en cualquier esquina y no puedo dejar de tararear sus versos (siempre en la versión original, en directo nunca me gustaron los cambios), ese “Whisky sin soda”, gamberro y directo a las mentes más estrechas, la historia de amor de “Rebajas de enero”, la nostalgia de otros tiempos en “Cuando era más joven”, el zasca a los críticos y oportunistas de “El joven aprendiz de pintor”, la sórdida historia del “Ciudadano cero”, el tema favorito de Sabina durante muchos años, los tipos duros de la banda del “Kung Fu”, la irremediable “Incompatibilidad de Caracteres” de una pareja, o esa deliciosa “Quédate a dormir” que cierra el álbum.

Para mí es un disco fantástico, lleno de personajes e historias muy creíbles, que suponen una espléndida crónica de aquellos 80. Por supuesto, eso no  significa que no adore otros discos como “El hombre del traje gris” o “Yo, mí, me contigo” entre otros. Me considero más de su primera etapa, pero cada uno tiene sus razones.

En la siguiente encuesta podéis votar por vuestro disco favorito. He prescindido de recopilatorios y otros discos menos representativos, a mi juicio, dentro de su discografía. Podéis votar los discos que queráis, así que ¡a darle al click!

 

ENCUESTA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.