Donde no hay consuelo ni ascensor (‘Quién me ha robado el mes de abril’)

Dentro del universo sabiniano hay un mes especial y una canción que siempre recordamos cuando el calendario cambia de estación. Abril es el mes donde todo florece, donde queda atrás el frío y  el inhóspito invierno, donde parece que la alegría vuelve, los pájaros cantan y las nubes se levantan.

Pero también puede ser el mes que nos recuerde que nada florecerá ya en nuestra vida, que la felicidad pasó de largo porque alguien nos robó lo poco de valor que teníamos. ¿Quién me ha robado el mes de abril? Es el lamento, el grito desgarrador, resignado y furibundo que lanzan los tres protagonistas de esta bella y triste canción siempre envuelta en un halo de melancolía y frustración.

Es la canción que nos recuerda que llega un punto en nuestras vidas que ya no hay marcha atrás, que no podemos rebobinar la cinta, que ya no podremos recuperar el terreno perdido. Tres breves historias de fracaso son suficientes para hacernos comprender el mensaje.

Si no quieres ser un hombre de traje gris, con vida gris y aliento gris, quizá aún estés a tiempo de cambiar, o quizá ya no y cualquier día, mientras paseas bajo la lluvia, gritarás como un moribundo: ¿Quién me ha robado el mes de abril? ¿Quién me ha quitado mis mejores años? ¿Qué he hecho mal? ¿Qué puedo hacer para arreglarlo?

Me temo que nada. Los personajes de esta canción ya no tienen esperanza, por eso desprende esa negrura y pesimismo que nos envuelve desde el primer acorde. Ni un atisbo de color, ni un rayo de sol. Todo está perdido.

Cuando pasa lista el profe de latín, la chica embarazada y abandonada, se da cuenta que su vida ya nunca podrá ser normal y lágrimas de desamor ruedan por la página de un blog. Igual pasa con la mujer, también abandonada, que añora esas sonrisas de instamatic en París (instamatic era una cámara de fotos muy famosa en los años 60), y se marchita derrotada en el sillón.

Posiblemente sea de las canciones más tristes de Sabina, aunque eso lo veremos en otro post. Aquí os dejo algunas modificaciones de la letra que Joaquín ha hecho en distintas giras y en aquella película para la que compuso la banda sonora:

El pasajero del invierno

el inquilino de la soledad

que alguna vez de niño quiso ser Superman

y cuando sobre el lecho

insulta al techo de la habitación

mientras en el transistor

una voz le clava un bisturí cantando,

pero ¿quién me ha robado el mes de abril?

cómo pudo sucederme a mí…

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¿Quién envenena las palabras?
¿Quién truca el dado del parchís?
¿Quién me asesina por la espalda?
¿Quién llora si me ve reír?

¿Quién va desnudo a la oficina?
¿Quién contamina mi jardín?
¿Quién ha inventado la rutina?
¿Quién coño me ha robado el mes de abril?

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¿Quién sangra por do más pecado hubiere?,
¿Quién me cambia por tul desilusión?,
¿Quién sazona el amor con alfileres?,
¿Quién me descorazona el corazón?

¿Quién quema relicarios, pilas, naves?
¿Quién alquila mujeres de alquiler?,
¿Quién ha sacado copia de la llave
de los secretos de mi secreter?

¿Quién oxida el limón de las campanas?
¿Quién se sabe perdido cuando gana?
¿Quién me ha metido el dedo en la nariz?

¿Quién roba, silva, reza, desayuna?
¿Quién planta girasoles en la luna?
¿Quién coño me ha robado el mes de abril?

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