Corazones que destroza el temporal: amor se llama el juego

Sabina dijo una vez que la realidad siempre defrauda y esta canción es una buena prueba de ello cuando hablamos de amores. El flaco tiene la rara habilidad de poner en evidencia las ideas que damos por irrefutables. Continuar leyendo “Corazones que destroza el temporal: amor se llama el juego”

Y con tanto ruido no escucharon el final (‘Ruido’)

Sabina solía presentar “Ruido” de la siguiente manera:

“Mis padres vivían encima de una discoteca y todas las noches se quejaban los de la discoteca porque hacían mucho ruido…”

Simpática manera de adentrarnos en el nivel de decibelios de una pareja y en las consecuencias de ese exceso de contaminación sonora. Continuar leyendo “Y con tanto ruido no escucharon el final (‘Ruido’)”

Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar… (‘Peces de ciudad’)

Es posible que “Peces de ciudad” sea la canción sabinera que mejor soporta una reproducción tras otra, quizá por su inmensa belleza, por su halo melancólico, nostálgico, por su decepción, por su remota esperanza de que quizá algún día todo cambie… El caso es que para mí es la única canción que he escuchado muchas veces seguidas disfrutando aún más en cada repetición. Continuar leyendo “Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar… (‘Peces de ciudad’)”

Desde el taxi y haciendo un exceso… (’19 días y 500 noches’)

Hace poco me dijo una amiga que “19 días y 500 noches” era la canción de Sabina que más le gustaba por una sencilla razón: porque era la única en la que él acababa trastabillado y humillado y la mujer salía victoriosa y triunfante. Según ella, es la primera vez que le dejan tirado como una colilla y por más que intenta enmendar la situación ella le torea a base de bien y disfruta al ver cómo se arrastra por el suelo suplicando clemencia.

Continuar leyendo “Desde el taxi y haciendo un exceso… (’19 días y 500 noches’)”

Ahora que no me acuerdo del pijama (‘Ahora que…’)

 

Alguien dijo alguna vez que las canciones son de aquellos que las cantan, y yo añado: también son de aquellos que las hacen suyas porque les inspiran algún tipo de emoción o sentimiento. Es entonces cuando da igual quién es el compositor, porque esa letra y esa música perdurarán para siempre en el corazón y la mente del que las ha recibido, ya que están impregnadas de emociones y sentimientos.

Continuar leyendo “Ahora que no me acuerdo del pijama (‘Ahora que…’)”